domingo 15 de noviembre de 2009

¿Por qué demonios?

Alguien me comentó hace unos días que me veía muy agobiada. Estaba en lo cierto. Llevo semanas con el instinto de salir corriendo el cual reprimo, al igual que muchos otros (del mismo modo que hay instintos que no estaría de más reprimir un poco). Sí, estoy hasta arriba con la facultad (y es algo que me reconcilia conmigo misma, es altamente positivo a pesar de sus daños colaterales) y en casa. Estoy hasta arriba con muchas cosas, mil veces he dicho que soy de meterme en camisas de once varas. Es verdad… no sé qué me impulsa a no quitarme de encima follones variados que poco tienen que tener que ver conmigo.

Me pregunto si, después de tantos años de esperar que atravieses el espejo y estés de verdad a mi lado… me pregunto al mirarte…. si no estaré equivocada.

1 Comment:

Blkn said...

A veces el aislamiento/enclaustramiento es la mejor forma para liberar la mente. Pero coincido totalmente en que tiene daños colaterales muy serios...

Sobre las camisas de once varas puedo hablar desde fuera, porque yo no las visto. Diría que es genético e incurable, en algunos casos para bien y en otros para mal. Preocupado VS Cotilla.